El carnaval, no cesa

Me dirigía rumbo al centro de la ciudad, la mañana era pasiva, por suerte logré llegar a tiempo. La diligencia del día: Legalizar actas de nacimiento y por supuesto mil cosas más. La mañana no inició muy bien, desde que me subí en ese carro público sentí ganas de llorar, no de pena sino de rabia, cuantas imprudencias se cometen en las calles de Santo Domingo, algo que no es desconocido para nadie.
Llegamos justo a la entrada de la oficialía, al bajar y dar mis vueltas porque no había ningún letrero que indicara los pasos a seguir, vi al personaje más pintoresco peinando su largo bigote, no le preste atención solo lo deje con la misma prisa de una ráfaga de viento, subí las escaleras, ahí estuvimos por espacio de una hora, la gente leía el periódico, conversaba, entre la espera surgió una pelea entre una pareja de esposos. El señor salió furioso de la sala y la señora se pavoneaba y decía muy incómoda:
– Teófilo ven acá Teófilo, te estoy llamando.
Aquella señora gruesa, con su pañuelo en el cabello, se enfurecía llamándolo pero él prefirió salir y dejar a todos con la boca abierta. Yo no pude controlar mi sorpresa, fue algo muy simpático, el salió sin pensar en nada, la dejo simplemente hablando sola, nosotros comentábamos sobre el suceso, mientras esperábamos, olvide lo recién acontecido, al mirar como una de las dependientes desatendía el puesto mirando un programa de cocina por la tv, ¡ilógico no! Un programa de Cocina.
Cuando estaba a punto de desatar mi incomodad por la larga espera, entra el señor del bigote, con su camiseta de colores vibrantes y huella de pisada de felino plasmado en su espalda, se pone en la fila, yo lo observo desde lejos sin entender sus actos de notoriedad, todo un personaje como expresaron, llego ultimo que yo y salió primero. Pase toda la mañana sumergida en ese lugar de cierta organización, pero con los malos hábitos a los que estamos acostumbrados y el con su llamado “tigueraje” se fue primero,repito en mi mente… no es justo…
Ya paso diciembre, pasará el juego de pelota, pasará el carnaval, Sobeida pasaran tantas cosas desapercibidas y percibidas por nosotros,todo delante de nosotros y de seguir sentados solo mirando las irregularidades, no lograremos nada, eran mis pensamientos esa mañana y siguen siendo ahora, cuando miro, leo , observo toda clase de atropellos. Más de uno me ha dicho que siente saturación por la sobrecarga de información negativa y el desorden a que estamos acostumbrados. Siempre habrán personajes pintorescos, siempre existiran celebraciones, siempre estaremos en campaña, siempre estaremos aquí, pero lo importante ahora es ¿Cómo seguiremos en este carnaval que no cesa?.
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4 thoughts on “El carnaval, no cesa

  1. lo mas insoportable es que, por siempre estar en campaña lo demas no importa y no hay mas remedio que acostumbrarse al caos, no se que es peor si vivir en mexico en peligro de tanta delincuencia o aqui con tanta charlatenia y corrupcion de politicos que no les importa mas que su bienestar particular…….

  2. Vaya dia!
    lo recuerdo perfectamente, el señor del bigote, la doña llamando a teofilo! el hombre salio como una chichigüita del salon. Las situaciones, el desayuno, un dia bastante pintoresco!

  3. Pase por tu espacio, y me parece un excelente lugar para esconderme, cuando estoy buscandome a mi mismo.

    Espero des un paseo por mi lugar, que a todo esto, estoy creando hace muy poco tiempo.

    rodrigocidaravena.blogspot.com

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