Todo por Sabina

Fotos por: Juan Raul Liriano Guzmán.
Ya es miércoles y no puedo dejar de sentirme diferente, mi primer concierto de Sabina y su despedida de los escenarios latino americanos. Yo no tenía muy claro si era fanática, hasta ayer, de lo que estoy segura es que mi piel se erizaba al escuchar las canciones interpretadas por el poeta.
Si me tocara nombrar un genio del arte y habla hispana, definitivamente él es uno.Sobre todo por su capacidad para envolver corazones bajo un manto de misterio sincero, llano, tan humano y cierto.
El calor y la lluvia esa noche, me llevaron por un circulo de frases, emociones, sensaciones y porque no de vocales y consonantes… fue toda una odisea llegar hasta allá, pero bien valió la pena.Entre sus anécdotas y los chistes, la rabieta y las frescuras, se mantuvo la música y su voz.
Sin lugar a dudas, una de las que no olvidare fue cuando se incomodo con relación a las fotos de la primera fila, “Yo no voy a tu oficina a tomarte fotos mientras trabajas, yo también estoy trabajando”
Quedo como anillo al dedo la interpretación “Llueve sobre mojado”, que hace originalmente junto a Fito Páez, en el albúm “Enemigos íntimos”, lo hizo esta vez con uno de sus músicos, pienso que adaptándola a nuestro contexto, encaja a la perfección.
Algunas de las canciones no eran familiares para mi, con un repertorio tan amplio y tantas almas por complacer, no es tarea fácil, en cuanto a mi lleno todas mis expectativas, sus músicos y la chica corista estuvieron geniales.
Hizo varias de las canciones que le ha compuesto a otros artistas, por ejemplo: Peces de Ciudad, que me sorprendió y no me creía cuando la escuche, compuesta para otra de mis favoritas Ana Belén, así como el “Blues del autobús”.


Física y Química, mi producción favorita fue cantada casi a totalidad, o por lo menos las canciones que me gustan con excepción de “A la orilla de la chimenea”, no importa no me disguste éramos muchas almas sentadas ahí para complacer, quede más que satisfecha con el repertorio, tomando en cuenta que probé mi “Tiramisù de limón” de entrada y me fui a dormir con mis favoritas “Pastillas para no soñar”, ciertamente y contrarrestando ese título, me siento soñar aún, a pesar de que fue toda una odisea llegar al show, con los conocidos tapones de Santo Domingo, ese delicioso, pero innecesario aguacero, olvide todo eso y me dedique a disfrutar:

“Viudita de Clicqout” es una de mis favoritas en el nuevo disco, “Vinagre y Rosas” se escucho fascinante, cuanta energía hubo en “Embustera”, recuerdo una de las jóvenes de la primera fila súper emocionada cantándola y él siguiéndola. Todos disfrutaron su estelar “19 días y 500 noches”, asi como la controversial “Una canción para la Magdalena”… sin lugar a dudas una de las noches más emocionantes de mi vida.
Aquí les dejo las letras de una canción increíble, la penúltima esa noche, lo recuerdo bien, porque la bailé, canté y gocé:


La del pirata cojo

No soy un fulano
con la lágrima fácil,
de esos que se quejan sólo por vicio.
Si la vida se deja yo le meto mano
y si no aún me excita mi oficio,
y como además sale gratis soñar
y no creo en la reencarnación,
con un poco de imaginación
partiré de viaje enseguida
a vivir otras vidas,
a probarme otros nombres,
a colarme en el traje y la piel
de todos los hombres
que nunca seré:
Al Capone en Chicago
legionario en Melilla
pintor en Montparnasse.
Mercenario en Damasco
costalero en Sevilla
negro en Nueva Orleans.
Viejo verde en Sodoma
deportado en Siberia
sultán en un harén.
¿Policía? ni en broma
triunfador de la feria
gitanito en Jerez.
Tahur en Montecarlo
cigarrillo en tu boca
taxista en Nueva York.
El más chulo del barrio
tiro porque me toca
suspenso en religión.
Confesor de la reina
banderillero en Cádiz
tabernero en Dublín.
Billarista a tres bandas
insumiso en el cielo
dueño de un cabaret.
Arañazo en tu espalda
tenor en Rigoletto
pianista de un burdel.
Bongosero en la Habana
casanova en Venecia
anciano en Shangri La.
Polizón en tu cama
vocalista de orquesta
mejor tiempo en Le Mans
Cronista de sucesos
detective en apuros
conservado en alcóhol.
Violador en tus sueños
suicida en el viaducto
guapo en un culebrón.
Morfinómano en China
desertor en la guerra
boxeador en Detroit.
Cazador en la India
marinero en Marsella
fotógrafo en Play Boy.
Pero si me dan a elegir
entre todas las vidas, yo escojo
la del pirata cojo
con pata de palo
con parche en el ojo,
con cara de malo,
el viejo truhán, capitán
de un barco que tuviera
por bandera
un par de tibias y una calavera
Título: La del pirata cojo
Joaquín Sabina: “Quería ser sólo una perversa canción infantil pero se ha convertido en el himno de los conciertos de esta gira. Se la debo a unas fiebres de mi hija Carmela.”
Año: 1992
Letra: Joaquín Sabina
Música: Joaquín Sabina, Pancho Varona
Disco: Física y Química (1992).
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