Le llamaban Loca

Los muchachos del barrio le llamaban loca…así se titula una canción del cantautor español, José Luis perales, hecho que se aplica con mucha frecuencia a cualquier persona de un juicio no muy en orden, en cualquier parte del mundo. Nuestras noches caribeñas, aún cuando están teñidas de sórdidas estaciones como el otoño, nos ofrecen un calor increíble, y si a todo esto le sumamos, la música dominicana, merengue para ser especifica, las consecuencias aumentan.

En la costa norte de Dominicana, cantaba la reina del merengue y por supuesto no dudamos en dar unos cuantos pasitos de baile. Estábamos retirados de la tarima principal, pues no me agradan las concentraciones de personas, pero todo estaba muy desahogado, la noche era muy tranquila. De vez en cuando me impresionaba la cantidad de personalidades excéntricas en el conglomerado público.

Nos sentamos en los bancos característicos del malecón. Esperábamos la presentación de otros artistas y justo en ese momento, pasó a nuestro lado una mujer de tez morena, de estatura alta y un ímpetu arrollador, que la hizo robarle un beso a un hombre sentado a nuestro lado.

No pasaron dos segundos cuando esta mujer se había lanzado desde las orillas del malecón hacia la parte que limita con la playa, una zona cubierta de piedras, botellas, vidrios. Se escucho una queja y todos corrimos a ver lo que había pasado. Aparentemente no estaba muy cuerda, tenía unos tragos en la cabeza y consiente o inconscientemente se metió en la playa.

Lo increíble es que no presentaba ningún tipo de dolor físico, al contrario se adentro en el mar y se fue despojando de algunas piezas de ropa. Mientras la multitud, estaba pendiente de su bienestar, ella se encargo de luchar con las olas, dando brincos y saltos de alegría, tristeza, desesperación, quien lo sabe, nadie lo sabe, solo ella. Nos empezamos a preocupar por su seguridad, ella insistía en ir mar adentro, dejamos de verla por unos instantes y temimos lo peor. Después de varios minutos apareció la policía.

La mujer volvió a la orilla y esta vez se revolcaba sobre la arena, había comenzado a bailar al ritmo de la música con tanto carácter y gracia que todos volvimos a mirarla espantados, atónitos, confusos. Se trataba de la misma mujer que hacían unos minutos se había lanzado desde la orilla y ahora se encontraba bailando en la playa frente todos sus espectadores. Cuando el policía se acerco para decirle que debía salir de ahí e irse, ella en un arrebato de furia, sin ninguna cordura, se quito la ropa interior que le quedaba puesta.

La algarabía, las risas, las opiniones no terminaron en toda la noche. Les confieso que hacía mucho tiempo los músculos de mi cara no se ejercitaban tanto como esa noche, debí sentir pena por la pobre mujer, dando semejante espectáculo, pero luego pensé, nosotros estamos más locos que ella, luchando por mantener la calma, la posición correcta y mientras tanto ella volaba libre, solitaria en un mundo imaginario, tan perdido que ni siquiera ella misma, sabría como rescatarlo.

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One thought on “Le llamaban Loca

  1. Saludos cordiales.

    Mientras mas cordura exista en nuestro interior, mas locura podemos observar.

    Mientras menos cordura exista en nuestro interior, todo nos parecerá normal.

    Atentamente
    Erick Bojorque

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